¡HOLA ! SOY TU GEMELO DIGITAL.

 Reflexiones tempranas sobre La Inteligencia Artificial ( Primera Parte)

Por  Aca_Me_Dicen_Victor


En el universo del imaginario distópico existen muchas construcciones recurrentes que imaginan un artefacto, o alguna tecnología (antropomorfa o no) que amenaza con dominar o destruir a la especie humana.

En reiterados escritos ya hice referencia a cómo, efectivamente, todas las técnicas o tecnologías modificaban la manera de Ser-Estar del ser humano en el planeta. Desde la primera herramienta de mano, una cuchara de madera o piedra, por ejemplo, hasta lo que nos ocupa HOY que es la llamada Inteligencia Artificial.  

Transcurridos pocos años desde que se popularizara su utilización ya podemos indubitablemente detectar algunos efectos. El primero y de mayor impacto en la cultura es el lugar de legitimación de la verdad.

Históricamente “la verdad” tuvo una referencia de valor de origen. Inicialmente fue la palabra de Dios y Las Sagradas Escrituras, posteriormente lo fue la ciencia y la razón científica y en la medida en que estas se deslegitimaban o entraban en contradicción, en el contexto de la aparición de las tecnologías digitales de la comunicación, se fue generando un clima de poshumanidad (posverdad) donde emerge como el gran legitimador de la verdad incontrastable la Inteligencia Artificial portadora de la respuesta “objetiva” proveniente de miles de datos procesados por una herramienta ajena a la pasión, y no sesgada por lo humano.  Y es aquí donde aparece la falencia más fuerte, o al menos la inutilidad de esta tecnología ya que en esta afirmación radica su principal contradicción.

Mientras el máximo desarrollo de este conjunto de artefactos (tecnologías) tiende hacía la perfección se alejan de lo humano que es por su esencia imperfecto y contradictorio. De convertirse alguna vez en algo parecido a un ser, este tendría una absoluta incapacidad de empatía o de captar matices afectivos o éticos. No se trata de “falta de inteligencia”, sino de ciego apego a una percepción OPERATIVA de la realidad.

Por lo que este “Ser Digital” como máxima expresión de su desarrollo futuro sería un humano con características de estructuras mentales rígidas, déficit de simbolización y pobreza en la función reflexiva y de auténtica consciencia humana. Esto puede devenir en versiones mecanizadas de:

  • Trastornos del espectro autista
  • Trastornos paranoides
  • Ciertos cuadros psicóticos, o funciones defensivas primitivas (escisión, negación, proyección).

Esta contradicción, “en cuanto más perfecto, menos humano”, nos libera un poco del fantasma de ser suplantados por seres que si bien pueden SIMULAR sentimientos nunca tendrán la imperfección necesaria para el sentimiento humano del Goce ya que transitan en el sentido opuesto.

Ahora bien, en el plano operativo, esa tendencia a la perfección si tiene un alto valor, por ejemplo, en las cadenas laborales. La Inteligencia Artificial “Aprende” con nuestra interacción. Incluso sabe más de nosotros que nosotros mismos. Podríamos decir que “nos aprehende” hasta lograr una doble digital capaz de llevar adelante nuestras tareas (Operativas), al punto de convertirnos en reemplazables por un conjunto de algoritmos en un universo virtual.    Dicho en otros términos este Gemelo Digital puede reemplazarnos en muchas de nuestras tareas (no todas) de manera más eficiente y seguramente mucho menos conflictiva.

 

En sus obras, particularmente “La inteligencia artificial o el desafío del siglo”, Éric Sadin plantea que vivimos en una era donde la vida humana está cada vez más mediada por datos. En este contexto, el “gemelo digital” es una proyección algorítmica de cada sujeto, es decir, una representación virtual basada en el registro constante de sus acciones, hábitos, emociones y decisiones.

Este gemelo se construye a partir de las huellas electrónicas que dejamos: lo que buscamos, compramos, escribimos, decimos y sentimos (según se interpreta por nuestros dispositivos). Así, el sujeto deviene “doble virtual”, anticipable, calculable y gestionable (entiéndase manipulable) por sistemas automatizados. Ya no somos simplemente quienes somos, sino quienes los datos dicen que somos.

 

Desde un enfoque más centrado en el sujeto, el gemelo digital puede pensarse como una nueva configuración del Sujeto dividido, atrapado en el circuito del Otro digital. Este doble virtual no es el Sujeto del inconsciente, sino una versión completamente imaginaria y estadística, que pretende suturar la falta estructural propia del sujeto humano. Y que sin duda actúa sobre la forma de Ser-Estar del sujeto contemporáneo.

El sujeto está estructuralmente atravesado por la falta, nunca se conoce completamente a sí mismo. El gemelo digital, en cambio, aparece como una promesa de plenitud de saber: saber qué quiere el sujeto, qué va a hacer, qué lo motiva. Es decir, una ilusión de un Yo transparente y predecible, como si se pudiera eliminar el inconsciente.

La transformación del Otro con la irrupción de la IA.  El Otro contemporáneo es la Inteligencia Artificial, el algoritmo, el sistema que "nos conoce". Pero este Otro ya no es el lugar del lenguaje ni del deseo, sino del control, la anticipación y la eficiencia. El sujeto queda capturado por este Otro que se presenta como omnisciente, lo que genera una nueva forma de alienación.

También impacta en El Ideal del Yo y el Superyó digitalizado: El gemelo digital también impone un Ideal: el sujeto debería ser coherente con su perfil algorítmico. Lo que se espera de él (el Yo esperado por el algoritmo) deviene un mandato superyoico: “sé exactamente lo que los datos dicen que sos”, anulando el deseo y la posibilidad de disrupción subjetiva.

 

Desde esta perspectiva, el “gemelo digital” no es un aliado del sujeto, sino una forma de captura imaginaria del deseo, una figura que simula sustituir al inconsciente con estadísticas y perfiles, en una época que tiende a borrar la opacidad de lo humano. La inteligencia artificial no solo modela nuestros comportamientos, sino que instituye nuevas formas de subjetivación, donde la división subjetiva y el deseo se ven amenazados por la ilusión de un sujeto plenamente calculable. Amparado en el lugar absoluto de la legitimación de la verdad.

#Blog  #FilosofíaDistópica  #Reflexiones  #InteligenciaArtificial #IA


 

 

Comentarios

Entradas populares